Cruzar la frontera entre Oklahoma y Texas por la Interestatal 35 es un ritual para miles de viajeros. Esta visita es parte de nuestra Crónica de la Ruta 35, un recorrido de frontera a frontera donde descubrimos que a solo minutos de la línea divisoria se encuentra una joya que redefine el concepto de ‘parada técnica’. En el corazón de Leonard Park, en la encantadora ciudad de Gainesville, el Frank Buck Zoo se alza no solo como un refugio de vida silvestre, sino como el punto de partida perfecto para cualquier aventura que busque autenticidad y asombro

Fundado en 1930 y con una extensión de 12 hectáreas, este zoológico logra lo que muchos parques masivos olvidan: la cercanía y la conexión real. Aquí, el viaje no se mide en millas, sino en encuentros cara a cara con la naturaleza.
Una Pasarela hacia el Corazón de África
Lo primero que cautiva al visitante es su emblemática pasarela elevada. Esta estructura permite caminar sobre una recreación de la sabana africana, ofreciendo una perspectiva privilegiada de los residentes más altos del parque. Es aquí donde la logística del viaje se detiene para dar paso a la magia: a las 10:30 AM, los visitantes pueden participar en la alimentación de las jirafas reticuladas. Estar a centímetros de estos gigantes mientras aceptan comida de tu mano es una experiencia que justifica por sí sola la parada en Gainesville.
El Elenco de la Selva en el Norte de Texas
A pesar de su tamaño compacto, el Frank Buck Zoo alberga a más de 130 animales que representan la diversidad global. Desde la elegancia veloz del guepardo (cheetah) y el misterio del leopardo nublado, hasta la curiosidad de los lemures de cola anillada y los monos ardilla, el recorrido está diseñado para sorprender en cada esquina.
La lista de exhibiciones es impresionante: nutrias de garras cortas, zorros rojos, osos hormigueros (coati), y una variedad de aves exóticas como el guacamayo militar y los flamencos. Para los amantes de lo inusual, el zoológico presenta especies como el Muntjac de Reeves y el Ibex de Nubia, convirtiendo el paseo en una clase maestra de zoología.
El «Arte Animal»: Mi Botín de Colección en la I-35
Si hay algo que está marcando tendencia en esta travesía es el encuentro con los residentes más creativos del parque. En el Frank Buck Zoo, el concepto de «souvenir» ha sido elevado a la categoría de arte fino. Esta mañana, tuve el privilegio de adquirir piezas que se convertirán en el eje central de mi crónica de la Ruta 35: cuatro pinturas originales creadas por los propios animales.
Arte Animal en el Frank Buck Zoo: Las pinturas de Rio y Kiara
Entre mis nuevos trofeos de viaje destaca una obra vibrante realizada por Rio, el capibara, cuya sesión de pintura a las 11:30 AM es ya un fenómeno viral. Pero la colección no se detuvo ahí; también logré obtener tres pinturas exclusivas de Kiara, la Gibón, cuyas pinceladas (o más bien, trazos con sus extremidades) capturan una energía única. Estas piezas no son solo recuerdos; son testimonios de los programas de enriquecimiento del zoológico y una prueba de que, en esta ruta, el arte aparece donde menos lo esperas.
Diversión para la Familia y el «Viajero Survivor»
El Frank Buck Zoo es el paraíso para el viajero con presupuesto inteligente. Con una entrada de aproximadamente $9.00 para adultos y $7.50 para niños, es una de las recomendaciones de «bajo costo» (menos de $100) más sólidas de Texas.
Para los más pequeños, el Petting Zoo es una parada obligatoria. Por solo unas monedas de 25 centavos, puedes adquirir alimento para las cabras pigmeas, una actividad sencilla que garantiza sonrisas y fotos memorables. Además, el Frank Buck Trading Post ofrece productos hechos en Texas y artículos de comercio justo, ideales para complementar la colección de imanes de la ruta que iniciamos hoy.
Eventos y Educación
Para quienes buscan algo más privado, el zoológico ofrece paquetes de fiestas privadas desde $225, que incluyen una plataforma de comedor elevada, encuentros cercanos con animales pequeños y alimentación de cabras. Es una opción de élite para residentes del norte de Texas o grupos que bajan desde Oklahoma buscando un lugar exclusivo para celebrar.
Conclusión de Ruta
El Frank Buck Zoo es la prueba de que no se necesita un presupuesto masivo para vivir experiencias de clase mundial. Es un lugar donde la conservación se encuentra con la recreación, y donde cada animal tiene una historia que contar. Al salir de Leonard Park con mis pinturas de Rio y Kiara a buen resguardo, y enfilar el vehículo hacia el sur por la I-35, no solo me llevo fotos, sino la sensación de haber descubierto el secreto mejor guardado de Gainesville.